Es verdad que nos encontramos pasando por acontecimientos no muy gratos ante el ojo y el corazón humano, pero también sabemos que la fórmula perfecta para sobrellevar estos actos es la UNIÓN. Esa unión trasformada en fuerza, no solo un apretón de manos o un abrazo, hablamos de esa unión que se refleja con nuestros actos, que, a pesar de nuestro color de piel, nivel socio económico y/o nacionalidad, y que nos lleva a la felicidad y tranquilidad de que todos somos “iguales”. Esa palabra que pareciera ser muy común decirla, pero que muy poco saben su significado. Los verdaderos cambios no son fáciles, pero, si la voluntad viene desde lo más profundo de nuestro ser, conforme a la marcha se verán los resultados.