Soy una mujer a quien le encanta aprender cosas nuevas, explorar dentro y fuera de mí; me encanta compartir. Estudié Comercio Exterior y Aduanas y durante siete años me dediqué a la asesoría en estructura de negocios. Siempre tuve la vocación de ayudar a las personas a sanar y a tener una vida mejor desde el amor, así que en 2007 llegó el momento y empecé a estudiar lo que actualmente ejerzo que es el Biomagnetismo Médico, Resonance Repatterning y aprender todo lo increíble que existe y que nos ayuda. Actualmente soy terapeuta de tiempo completo, estoy desarrollando e impartiendo talleres y estudiando un programa de coaching para mujeres en el S.W.A.T. Institute de Canadá.
¿Qué significa para ti tu proyecto? Para mí, lo que hago es una oportunidad de expandir mi Ser y acompañar a los demás en su camino en ese mismo proceso. Es una puerta a lo maravilloso y poco explorado que está dentro de nosotros, que es nuestro potencial infinito y nos conecta con el universo. Significa poder descubrir siempre cosas nuevas y develar la verdad a través de la sanación de cuerpo, mente y emociones. Es seguir un camino de regreso al corazón, al amor, al origen verdadero. Me gusta trabajar en procesos que lleven a las personas a lograr estados de vida más plenos, auténticos y libres. ¿De qué forma ha impactado a tu proyecto esta pandemia? Considero que he encontrado mayor profundidad en el trabajo, lo he hecho con mayor aprecio y cariño, he podido valorar más la relevancia que tiene, y lo que puedo aportar a través de él. ¿Qué es lo que más te gusta de estar en casa? Me gusta sentir la paz, me gustan los ritmos más pausados que permiten disfrutar de los detalles que hemos puesto en el hogar y que muchas veces dejamos de percibir. Me ha gustado limpiar mi casa, acomodar mis cosas y volver a conectar con ellas. El tiempo con mi esposo y con mi perro, el simplemente estar, tener tiempo de observar, realmente ver y escuchar. ¿Qué hábitos positivos has creado en esta cuarentena? El silencio, la escucha de mi misma y de lo que me rodea como los pájaros, los grillos, el aire que mueve las hojas de los árboles. Estar presente en vez de estar acelerada y siempre poniendo el pensamiento hacia adelante. El visualizar las cosas o situaciones que pueden ser distintas en un mundo más amoroso y consciente. ¿Qué extrañas de allá afuera? La convivencia con mi familia. ¿Qué le agradeces al coronavirus? Agradezco que nos está permitiendo el espacio para voltearnos a ver a nosotros mismos y lo que hemos creado, el poder evaluar las estructuras que tenemos para así decidir si queremos seguir como estamos o transformar el mundo en algo más coherente con la esencia Divina que somos. Agradezco infinitamente el poder presenciar cómo la naturaleza se regenera, se expande, se hace presente cuando dejamos de invadir, cuando dejamos de atropellarnos a nosotros mismos, dejamos que suceda la creación, el amor; el poder sentirnos parte de ella y así saber que podemos permitirnos una nueva vida en armonía y equilibrio, respetándonos unos a otros, procurando estructuras equitativas que manifiesten amor en todos los ámbitos de nuestras sociedades. Le agradezco a esta experiencia que nos reta y ejercita para poder vivir más desde la conciencia que desde el miedo y las respuestas automáticas.