Alejandra Ayala Gómez Lic. Comunicación / Restaurantera
Lic. Comunicación / Restaurantera
¡Hola! Soy Ale Ayala, mamá de una pequeña torbellino y otro chango en camino. Hace 10 años comencé el mayor reto de mi vida al abrir un restaurante con mi ahora esposo. Siempre me ha gustado la cocina, pero no teníamos ni idea de a qué nos estábamos metiendo. Ha sido el negocio más complicado en el que hemos participado, pero a la vez, el que más satisfacciones nos ha traído. Amo organizar eventos, comer y beber con amigos y familia. Me encanta servir y ver reacciones positivas en la gente…Vamos, me fascina el argüende.
¿Qué significa para ti Playa Mía? Es uno de nuestros bebé, literal lo vimos crecer desde chiquitito. Empezamos siendo 4 personas y ahora somos más de 20. Nos tocó hacerla de todo, desde llegar a limpiar, acomodar, atender, cocinar, lavar, pedir perdón mil veces, llorar, gritar de la emoción, volver a limpiar y seguir la fiesta con nuestros amigos, para empezar a hacer todo otra vez. ¿De qué forma ha impactado a tu trabajo esta pandemia? Creo que la parte más difícil es ver la manera en que ha impactado a nuestros colaboradores, nuestra segunda familia. Las ventas se bajaron por obvias razones y en consecuencia, también las propinas, por lo que los ingresos de todos han sido afectados. Aún así, los admiro enormemente, ya que siguen al pie del cañón diariamente, trasladándose desde sus hogares para servir con una sonrisota escondida detrás del cubrebocas a todos nuestros visitantes.
Aguachile de Camarón
Marlin a la Vinagreta
Carpaccio de Salmón
Paella
¿Qué es lo que más te gusta de estar en casa? Me tuve que encerrar por el embarazo y lo que me gustó mucho es que pude trasladar un pedacito de la cocina de PlayaMía a mi casa, donde preparo las paellas que nos piden. De esta manera siento que sigo ¨metiendo mi cuchara¨ aunque sea un poquito. ¿Qué hábitos positivos has creado en esta cuarentena? No sé si sean buenos hábitos, pero más bien me las he ingeniado como le hace la mayoría para ser “multitask”. Entretengo chamaca, persigo perros, desinfecto, trabajo en la computadora, fumigo esposo, preparo comida, lavo y trato de esconderme en las video llamadas para que no vean mi despeine. ¿Qué extrañas de allá afuera? El contacto con la gente. Extraño poder platicar con clientes y amigos y verles la cara y sus expresiones en persona. ¿Qué le agradeces al coronavirus? El gran ambiente de colaboración y empatía que estamos viviendo. Es impactante el apoyo que hemos recibido de tanta gente a la que espero un día poder regresarle un poquito de lo que nos ha dado. Creo que fuera de la decepción en la manera en que han manejado el tema varias Instituciones, estoy más agradecida por la manera en la que todos tratan de apoyar. Por otro lado, creo que las crisis promueven la reinvención; la creatividad de todos aflora y tratamos de resolver los problemas con buena cara y con nuevas ideas.